Un jurado de California otorgó un pago de 65.000 dólares como compensación al abuso sexual que sufrió un reo latino por parte de una empleada de la prisión estatal San Quintín, según dieron o a conocer los abogados del prisionero.

Ben Rothstein, abogado que representó al hispano durante el juicio, advirtió al periódico San Francisco Chronicle que “este tipo de reclamo probablemente no se habría tomado tan en serio hace cinco años, pero ahora las personas están dispuestas a desafiar la autoridad y tomar en cuenta las demandas de las personas desposeídas”.

Los hechos datan de 2010 cuando William “N”, condenado a cadena perpetua por robo y asesinato en segundo grado, fue asignado a trabajar en la oficina de instrucción vocacional que administraba Silvia “N”.

Según la demanda, la funcionaria utilizó su poder como jefe y miembro del personal de la penitenciaría para acosar al convicto.

La mujer obligó al hispano a mantener una serie de actos sexuales durante meses, prometiéndole que, a cambio, le ayudaría a contratar un abogado para salir de la cárcel.

Eventualmente, William intentó retirarse de la relación sexual, y la mujer tomó represalias en contra del hispano al presentar quejas falsas por indisciplina.

Sostuvo en un comunicado enviado hoy a Efe Julia Allen, abogada que representó a William.

Tras las denuncias hechas por su superior, el reo fue confinado a aislamiento durante nueve meses.

En 2012, el reo presentó una reclamación por violación a la Octava Enmienda de la Constitución que prohíbe que se impongan castigos crueles e inusuales a los presos.

En 2016, los abogados llevaron el caso a los tribunales y nombraron directamente a la funcionaria en la demanda.

Finalmente, un jurado acaba de fallar a favor de William y otorgó 15.414 dólares en daños compensatorios y 50.000 en daños punitivos.

Allen resaltó que rara vez los demandantes de reclusos llegan a juicio en casos de derechos civiles como este, y aún más extraño es que los jurados no solo fallan a su favor, sino que además otorgaran daños punitivos.

El fallo del jurado se da en medio del movimiento social “Me Too” (Yo también), que nació tras el escándalo del productor de Hollywood Harvey Wenstein, en el que decenas de mujeres denunciaron sus abusos sexuales.

Córdoba continúa recluido en la cárcel estatal de San Quintín, pagando la sentencia por los crímenes que cometió en 1981, aunque el fallo del jurado a su favor ayudaría a que otras denuncias de abuso sexual en las prisiones tomen relevancia, advirtieron los abogados.