Los hombres perseguían a un grupo de rinocerontes pero terminaron en una reserva privada de animales en el sureste de Sudáfrica, donde estaban los feroces felinos, informó el propietario del lugar a las autoridades.

Armados con un fusil y un hacha, los cazadores entraron en la reserva de Sibuya a primera hora de la mañana. El día siguiente, los encontraron muertos, con sus cuerpos mutilados, declaró Nick Fox.

“Se encontraron en medio de una manada de leones, un gran grupo aparentemente, y no tuvieron demasiado tiempo para reaccionar”, explicó el propietario de la reserva.


 

“No sabemos cuántos eran (los cazadores), no ha quedado gran cosa de ellos”, añadió Nick Fox, pero reconoció que encontraron “la ropa de tres personas”.


 

Miles de rinocerontes mueren abatidos cada año África, sobre todo por sus cuernos, muy apreciados por los adeptos de la medicina tradicional china y la vietnamita.

En el continente africano, quedan 5.000 rinocerontes negros, 1.900 de ellos en Sudáfrica.

Fuente: Pulzo