El 21º Campeonato Mundial de fútbol será el último con 32 equipos, el primero de Gianni Infantino como presidente de la Fifa y marcará el inicio de una revolución tecnológica y, quizá también, de valores en este deporte.

Terminó la era de Josepp Blatter, el expresidente de la Fifa que dejó su sello desde 1975, cuando ingresó como director de desarrollo. Con su sucesor llega una era de cambios.

Más allá de los experimentos con el Mundial (48 equipos a partir de 2022, tres países organizadores en 2026, etc.), Infantino trae consigo la bandera de la transparencia en la Fifa, después del recordado escándalo de corrupción en que hizo temblar los cimientos del balompié hace ya un par de años.

Otro dirigente que encontró su lugar luego del ‘Fifagate’, Luis Rubiales —heredero de Ángel María Villar en la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol— ya dejó su huella en Rusia cuando decidió prescindir de los servicios del técnico Julen Lopetegui a escasas horas del pitazo inicial.

Hoy habrá pocos dirigentes extranjeros en el palco de autoridades y la tradicional ceremonia de inauguración reducida, que tendrá un perfil bajo, en contraste con ediciones anteriores, describe AFP.

Un Mundial a todo color

En la inauguración está programado un concierto de no más de treinta minutos, en el que estará la estrella del pop británico Robbie Williams, junto a la soprano rusa Aida Garifullina, presentada como “una de las jóvenes voces más aclamadas de Rusia”, destaca la Fifa.

Rusia 2018 ha sido innovador desde la presentación de los jugadores: atrás quedaron las fotografías acartonadas, reemplazadas por imágenes vivas que transmiten la idea de celebración, de fiesta.

El apoyo del videoarbitraje, que aparecerá en casos de duda en goles, posibles penaltis, acciones que ameriten una probable expulsión y confusión de identidad, tiene el reto de demostrar que puede aportar justicia al fútbol sin herir el espíritu del deporte con las detenciones del juego.

Rusia 2018 también será el primer Mundial de fútbol masculino que cuente con la participación de una mujer referí: la brasilera Fernanda Colombo.

La economía también rueda

Se estima que 3.500 millones de personas observarán los partidos por televisión en el mundo, apunta el diario argentino Ámbito. Sin embargo, este Mundial tendrá sin duda una gran audiencia a través de dispositivos móviles, medio especialmente habitual —aunque no exclusivo— entre los más jóvenes.

Más de 2,4 millones de fanáticos de todo el mundo disfrutarán los partidos en los 12 estadios. Rusia (871.797), Estados Unidos (88.825), Brasil (72.512) Colombia (65,234), Alemania (62,541), México (60,302), Argentina (54,031), Perú (43,583), China (40,251), Australia (36,359) e Inglaterra (32,362).

Los tailandeses gastarán más de 2.000 millones de dólares en apuestas ilegales durante el Mundial de Rusia, según una estimación hecha pública este jueves por la Universidad de la Cámara de Comercio Tailandesa.

La mayoría de las apuestas variará entre 150 y 400 dólares por partido, aunque tailandeses acomodados jugarán a lo grande, apostando varios miles de dólares de una vez, explica la agencia Sputnik.

De vuelta en Rusia, una boleta de reventa para la final podría costar hasta 100.000 dólares. “Estiman que esa actividad ilegal moverá US$ 8.000 millones”, concluye Ámbito.