Matt Sooter, residente en Rogers (EE. UU.), capturó en una foto la caricia que su hijo Jackson, de 6 años, le daba a su otra hija, Adalynn, de 4. Ella estaba recostada en una camilla de un hospital de Arkansas debido a un tumor cerebral.

El padre de los menores compartió la foto en su cuenta de Facebook el pasado 2 de junio, poco después de haberla tomado y horas antes de que Adalynn muriera. Esta la acompañó de un desgarrador texto donde lamentaba el sufrimiento de sus dos hijos:

“Un niño tan pequeño no debería tener que despedirse de su compañera de travesuras, de su pareja de juego, de su mejor amiga, de su hermanita menor. No debería ser así, pero este es el mundo roto en el que vivimos”.


 

El texto continuaba indicando que los síntomas de la niña habían empeorado, pero que justo ese día se había levantado “juguetona, como era ella”. Agregó que la menor casi no podía comer y que la mayor parte del tiempo estaba dormida. Según él, todo indicaba que no le quedaba mucho tiempo.

Esta imagen, donde se ve a Jackson acariciándole el pelo a su hermanita y ella sujetándole el brazo izquierdo, se viralizó, sobre todo luego de que Adalynn falleciera, el pasado 3 de junio a la 1:04 de la mañana. People informó que esto ocurrió a causa de un glioma pontino intrínseco difuso (GPID) que le diagnosticaron el 12 de noviembre de 2016.

Facebook: Matt Sooter.

De acuerdo con Daily Mail, este es un “tipo de tumor que se encuentra en la base del cerebro y en la parte superior de la columna vertebral”. El tumor hace presión con el puente troncoencefálico, que es responsable de funciones del cuerpo como “la respiración, el sueño y la presión arterial”, indicó el medio.

Después de que Adalynn soportara “docenas de tratamientos de radiación después del diagnóstico”, los médicos les dijeron a sus padres que ya no había nada más que pudieran hacer por ella, señaló People. Por esta razón, buscaron un tratamiento experimental en Monterrey, México, en el que duraron casi un año.

Como el tratamiento no había mostrado los resultados esperados en las semanas previas al fallecimiento de la niña, sus familiares se alistaban para lo peor, según le dijeron hace un mes a esa revista.

“Si bien no imaginamos un futuro sin nuestra pequeña niña, no lo tememos”, aseguró Matt en ese entonces.


 

Horas después de la muerte de Adalynn, Matt publicó una foto de su hija acompañada de este texto:

“A la 1:04 a. m. nuestra dulce niña recibió la curación milagrosa por la que todos hemos estado rezando durante tanto tiempo, y encontró los brazos de Jesús. Pasó de esta vida a la siguiente tal como había vivido: obstinada, pero también pacíficamente y rodeada de familia”.


 

Matt Sooter.