Dimitri Payet, figura del club francés, al parecer en contra de las cábalas que afirman que las copas no hay que tocarlas antes de ganarlas, desafió esta ley del fútbol y tuvo que abandonar a su equipo con el marcador en contra frente al Atlético de Madrid.

En la salida de los equipos al gramado del estadio de Lyon, el 10 del Olympique puso su mano sobre la mano del trofeo. Luego, a la media hora del partido sufrió la lesión que lo obligó a abandonar la gran final.

Payet tuvo que dejar la cancha en medio del llanto y abrazado por sus compañeros, y del propio Antoine Griezmann, del Atlético, mientras era sustituido.

Así resume la historia ESPN: