El belga Kevin Lapeire, que se hacía llamar ‘Doctor Aspirina’ en los hospitales de niños en los que solía presentarse y que tiene enorme fama en su país, asesinó el pasado domingo a su expareja, con quien tenía 3 hijos.

Lapeire, que había aparecido en el programa ‘Belgium’s Got Talent’ y había ganado premios por ser el mejor payaso en ese país, en Holanda y en Luxemburgo, se había separado de su esposa, identificada como Caroline D., tan solo unos días atrás, relata The Guardian.

Él tiene 33 años y ella tenía 47. El domingo pasado se dirigió a la casa familiar, en la localidad de Oudenberg, durante la celebración del Día de la Madre que, al igual que en Ecuador y muchos países del mundo, se conmemoraba ese día en Bélgica.

Allí, según el medio británico, Lapeire amordazó y amarró a sus hijos de 12, 15 y 17 años, antes de encerrarlos en un sótano. Después se dirigió a su expareja y, con un cuchillo. Según The Telegraph, el homicidio ocurrió en frente de los menores.

El payaso (que les dijo a sus hijos que era un “monstruo” y que ya no sería un payaso de clínica sino un payaso criminal) llamó al colegio para decir que sus hijos llegarían tarde el lunes. También llamó al lugar de trabajo de Caroline D.

Lapeire huyó por separado de su amigo Dietwin Haegeman, que lo ayudó a cometer el crimen. El cuerpo de la mujer fue hallado por los servicios de emergencia en el garaje de la casa, al día siguiente. Los niños fueron liberados por la policía.

Ese mismo día, el payaso fue avistado, con una pistola en la manos, en la terraza de un edificio residencial de 13 pisos, en el municipio de Bredene, no muy lejos de donde viven sus padres. Allí estaba haciendo una transmisión por Facebook Live, en la que se veía que disparaba a la policía. Luego de varias horas, finalmente se entregó a las autoridades, que lo tenían rodeado.

Luego, el hombre dijo que no había palabras para describir lo que había pasado. “Es muy horrible, especialmente para mis hijos”, dijo. Por ahora no se sabe cuál será su condena.