La activación del cráter Kilauea empezó el jueves pasado, aunque la magnitud del evento se sintió a lo largo del fin de semana y continúa este lunes; en la zona afectada hay enormes grietas en el suelo, de las que emana abundante lava.

Además de los graves estragos materiales que han causado tanto las grietas como el material volcánico, cerca de 1.700 personas han tenido que dejar sus hogares para desplazarse a refugios, sin que tengan claro cuándo podrán regresar a sus viviendas o si alguna vez podrán hacerlo, informa The Guardian.

Funcionarios de la defensa civil del condado de Hawái dijeron que este domingo se abrieron otras 2 grietas enormes en el piso, con lo que se completan ya 9 desde que inició la actividad del Kilauea en la Isla Grande (Big Island), la más grande de las que integran el archipiélago de Hawái -en la que no está Honolulu, la capital del estado-.

La activación del volcán produjo un fuerte terremoto de 6,9 grados en la escala de Richter el viernes pasado, el más fuerte que ha habido en Hawái en al menos 40 años. El sábado pasado hubo más actividad sísmica en la isla. Los científicos advirtieron que es probable que emerja más lava de nuevas grietas, aunque no pueden indicar los lugares exactos en los que eso podría pasar.

Los geólogos dijeron que la actividad sísmica en el distrito de Puna recuerda los eventos que ocurrieron en 1955, cuando hubo una poderosa erupción que duró cerca de 3 meses y que cubrió de lava casi 4 mil hectáreas de tierra, agrega The Washington Post. En 2014, parte del distrito estuvo en riesgo por culpa del mismo volcán.

Estos videos muestran la magnitud de la erupción: