El guerrillero Wálter Patricio Arizala Vernaza nació hace 27 años en Ecuador, y en menos de 10 años pasó de ser un comerciante promedio en su país para convertirse en un hombre clave para el narcotráfico en el sur de Colombia.

A mediados de 2016, cuando el acuerdo de paz entre la guerrilla de las Farc y el Gobierno colombiano estaba a punto de culminar, ‘Guacho’ decidió separarse del grupo insurgente, y desde entonces a tomado relevancia, especialmente desde finales del año pasado, cuando se le acusó por unos atentados en Nariño, recuerda Semana.

Los disidentes de las FARC rechazaron la paz y siguen activos, junto con miembros del ELN y narcotraficantes del Clan del Golfo

Ahora es el hombre más buscado en Colombia y Ecuador, al ser señalado por las autoridades de ambos países por ser el presunto responsable del secuestro y posible asesinato -que aún no ha sido confirmado 100 % oficialmente- de 2 periodistas y un trabajador del periódico ecuatoriano El Comercio.

Naturalmente, para él la guerrilla no tiene nada que ver con la reivindicación de luchas sociales, sino que es una manera de lucrarse económicamente, ya que maneja territorios de grandes cultivos de coca, tiene nexos con narcotraficantes mexicanos y rentas que pueden llegar a los 25 millones de dólares por semana, según el fiscal Nestor Humberto Martínez.

El Tiempo de Colombia, agrega que ‘Guacho’ controla los mencionados cultivos, los laboratorios de fabricación de coca y las rutas de envío de la droga “a sangre y fuego”, para lo cual también se vale de su nacionalidad ecuatoriana y de los contactos que tiene en la ciudad de Esmeraldas, en la costa del Pacífico del vecino país.

Su separación con la cúpula de las Farc que firmó el acuerdo con el gobierno en el Teatro Colón la explicó en el hecho de que, según él, solo los líderes de la ya desmovilizada guerrilla serían los únicos beneficiados con el pacto, agrega Blu Radio. Sin embargo, al ver los réditos que le deja su negocio de narcotráfico, es evidente que sus motivos tienen que ver más con el dinero que con sus principios.

Ahora, debido a su presunta responsabilidad en el secuestro de los periodistas de El Comercio, tiene un ultimátum que le dio el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, que advirtió que si no hay pruebas de supervivencia de los trabajadores del periódico a más tardar hasta las 11 de la mañana de este viernes, tomará acciones militares.