El menor de cinco años, que llegó de Venezuela a Ecuador, vía terrestre por la frontera norte, fue dado de alta y no representa un peligro de contagio, confirmó Ingui Quevedo, viceministra subrogante de Gobernanza y Vigilancia de la Salud.

Quevedo aseguró que el menor se encuentra en “muy buenas condiciones” y ya no transmite la enfermedad.

La semana pasada, la ministra de Salud, Verónica Espinosa, confirmó que este fue el primer caso de sarampión importado que se detectó en el país.

Desde 1996, Ecuador no registra ningún caso propio de sarampión, es decir, que se haya originado en el país; sin embargo, en 2011 un caso importado produjo el contagio de varios niños.

Para evitar que esta situación se repita con el caso del niño venezolano, el Ministerio de Salud instaló un cerco epidemiológico en Quito y Tulcán que incluyó un plan de vacunación.

Ante el movimiento migratorio y un posible brote del sarampión, el Ministerio de Salud destinó más de 4 millones de vacunas para prevenir el contagio de la enfermedad, que es considerada altamente contagiosa y que incluso puede ser mortal.

Las autoridades recomiendan a los padres revisar el carné de vacunación de los niños para constatar que tengan las 2 dosis de vacuna contra el sarampión.

Ante cualquier duda pueden acercarse a los establecimientos de salud más cercanos, sobre todo, cuando existen síntomas como erupciones en la piel, manchas rojas, fiebre, malestar general, catarro, conjuntivitis, recomiendan las autoridades.

Fuente: El Mercurio