Con el escándalo de Cambridge Analytica, en el que Facebook aceptó que se filtraron más de 87 millones de datos de usuarios, WhatsApp pidió eliminar los perfiles. Ahora, al parecer, esta plataforma también tendrían problemas de seguridad.

WhatsApp dice diferenciarse de otras aplicaciones (incluyendo de sus dueños Facebook) gracias a la encriptación de extremo a extremo que maneja, en la que “los momentos más personales se comparten a través de WhatsApp y los mensajes, fotos, videos, notas de voz, documentos y llamadas están protegidas para que no caigan en las manos equivocadas”, asegura la plataforma.

Pese a esto, la aplicación no ha tenido en cuenta una falla en una de sus funciones, según explica Information Security Newspaper.

Se trata de errores en el diseño que comprometen la seguridad de los usuarios. Puntualmente, los grupos estarían vulnerables a que cualquier participante tiene el poder de manejar los datos a su gusto: puede robarse nombres, fotos, mensajes, número de teléfono y hasta más.

En estos grupos pueden participar hasta 256 personas sin necesidad de ser aceptados por un administrador central. Los usuarios pueden ser añadidos a través de enlaces de invitación y las temáticas pueden ser muy variadas, fútbol, política y muchos temas más.

Sumado a esto, una investigación demuestra que es muy fácil conseguir una gran cantidad de datos a través de un celular normal y utilizando un sistema de códigos. Los investigadores hicieron este proceso y lograron recibir una enorme cantidad de mensajes de más de 2.000 grupos que son archivados por WhatsApp en una base de datos.

Sí, los datos están encriptados, pero pueden liberarse usando una técnica hecha por otros investigadores, concluye la investigación.