La fijación del salario básico no puede seguir siendo producto de una negociación, sino que por el contrario debe estar fundamentada en criterios técnicos y variables ecónomicas como rentabilidad de las empresas, crecimiento económico proyectado, inflación, canasta básica, entre otras.

Por tal motivo, el Ministerio del Trabajo elabora en conjunto con la OIT la reforma al Código Orgánico Laboral, informó el titular de la cartera Raúl Ledesma.

La reforma legal deberá cumplir fundamental con dos funciones, la primera será garantizar salud, alimentación y educación a los trabajadores; y la segunda ser una herramienta de desarrollo productivo para el sector empresarial.

Colocando un “piso” salarial que no afecte a ninguna de las partes, indicó Ledesma.

Por otro lado, manifestó que existe una reactivación en materia laboral producto del diálogo y esto se refleja en la alza de registros de nuevos contratos (más de 100 mil) en los dos primeros meses del 2018.

Fuente: El Mercurio