El Gobierno de Lenín Moreno dejó de entregar aportes económicos a la cadena Telesur, creada por varios gobiernos de la región, especialmente los identificados con el denominado socialismo del siglo XXI, como órgano de difusión. Lo confirmó el secretario de Comunicación, Andrés Michelena.

En Ecuador, el medio tiene su sede en Quito y una corresponsalía en Guayaquil.

“Nos hemos reunido con la gente de Telesur porque nosotros queremos hacer una política de puertas abiertas, donde cada uno informe las cosas buenas y criticar las cosas malas”, sostuvo Michelena, al negar cualquier aporte.


 

Michelena dijo que en el Gobierno del expresidente Rafael Correa sí había financiamiento para ese canal, pero en estos momentos ya no.

“Una política de Secom (Secretaría de Comunicación) será dejar fuera del aire al canal Ciudadano TV, que tiene un costo de 2 millones de dólares y es un medio muy costoso. Para eso sirve el canal público Ecuador TV”, agregó.


 

Aparato ideológico

Telesur fue uno de los instrumentos mediáticos creados por el chavismo por medio de su Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información, para promover su propuesta de integración sudamericana y, también, un estilo informativo apegado a su proyecto político. Uruguay fue el socio cofundador, aunque hubo obstáculos en el interior del país. También se sumaron Cuba, Nicaragua, Bolivia y Argentina. El 30 de agosto de 2007 se integró Ecuador, en ese entonces bajo el Gobierno de Rafael Correa.

El canal sirvió para transmitir un discurso alineado con esos gobiernos, cuya línea ideológica y política se intentó difundir e implementar regionalmente a través de la llamada Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y, en cierta medida, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

En Ecuador

En el caso específico de Ecuador, Telesur pasó supuestos documentales contra críticos al Régimen de Correa y contra periodistas ecuatorianos. Por ejemplo, su pieza ‘La CIA en Ecuador’ acusa a Karen Hollihan de ser agente de la CIA y haber reclutado a los militares en servicio pasivo Mario Pazmiño y Alberto Molina, el activista Fernando Villavicencio, el director de Fundamedios César Ricaurte, la exasambleísta Martha Roldós y el periodista retirado Carlos Vera, entre otros.

La experta en libertad de expresión Martina Rapido analiza la decisión del Gobierno que desde el principio habría retirado el aporte económico al canal.

“Me parece una forma de decir que no se seguirá apoyando cierta línea de pensamiento y lo que eso implica, pero también creo que es muy fácil solamente quitar el apoyo económico y no tomar posición sobre otros temas”, dijo


 

Además, se pregunta si Ecuador ya se deshizo de su paquete accionario. Este Diario pidió al Ministerio de Finanzas la información sobre el aporte estatal a ese canal, o su inexistencia. Estamos a la espera de la respuesta.

En la opinión de Lolo Echeverría, destacado periodista, “debe haber alguna reticencia por el matiz político que tiene Telesur, no es un medio de información sino de propaganda”.

Él piensa que había dos opciones, exigirles que se adapten a parámetros internacionales sobre libertad de información y ética periodística o dejar de aportar económicamente.

La relación con Ecuador, sin embargo, continúa ya que el canal tiene una sede en Quito y ha contratado a exreporteros del correísmo o directivos de los exmedios de la propaganda gubernamental.

A Echeverría le parece “lógico” que esas personas hayan salido de los medios públicos en Ecuador, ya que estos “están adoptando una línea más profesional en el sentido de que son medios que se deben al público y no al partido de Gobierno o al Gobierno”.

También le parece natural que esas personas busquen refugio en Telesur, “un medio de propaganda de partidos o gobiernos de izquierda, como el de Venezuela. Más a gusto estarán allí porque va de acuerdo con su línea periodística”, opina.

Fuente: La Hora