Isaac Bonsu, de 30 años, conducía a toda velocidad por una vía de Fairfax (Virginia, Estados Unidos) mientras era perseguido por las autoridades. El hombre frenó y se bajó del vehículo, y luego trató de huir corriendo.

Como Bonsu olvidó poner el freno de mano, el carro siguió andando y el hombre terminó siendo atropellado por su propio auto al pasar por delante de él.

Aunque el conductor alcanzó a levantarse, un oficial salió a correr para perseguirlo y finalmente, según Fox 8, las autoridades lo capturaron. El hombre resultó ileso del accidente.

Bonsu fue acusado de conducir ebrio por tercera vez y de posesión de marihuana, informó Daily Star.