El guía grabó ese momento y compartió el video en YouTube, donde ya tiene más de 501.000 vistas. Allí se ve que la jirafa intentaba salir de un río para salvar su vida, pero el reptil la atacaba una y otra vez.

En la descripción de las imágenes, Paul comentó que, de cierta forma, él y los turistas trataban de alentar a la jirafa:

“Nos sentamos allí por más de una hora con la esperanza de que la jirafa lograra escapar, de alguna manera, de las mandíbulas de ese cocodrilo gigante”.


 

Añadió que podían escuchar cómo caía y sentir “su sufrimiento e impotencia”, por lo que al final decidieron irse.

“Fue extremadamente traumático para nosotros y decidimos dejar el avistamiento después de una hora porque no podíamos soportar ver a esa pobre jirafa sufrir por más tiempo”.


 

Una hora más tarde tuvieron que pasar por ese lugar y notaron que la jirafa, visiblemente agotada, aún estaba luchando por su vida. Poco después, el cocodrilo dejó de atacarla, regresó al agua y solo se quedó viendo a su presa, la cual no pudo levantarse porque tenía la pata demasiado rota.

De acuerdo con Paul, el resto de la tarde no ocurrió nada extraordinario. Sin embargo, al día siguiente regresó y vio que unos leones llegaron para devorarse a la jirafa.

Sobre el ataque del cocodrilo, Paul reiteró que fue un momento “traumático” para él y algunos de los turistas, quienes “no pudieron contener sus lágrimas”. Añadió que es consciente de que el hecho fue parte del mundo natural y que si bien ha visto “muchas muertes” en su carrera como guía, nunca una lo había “tocado tan profundamente como esta”.