Un vuelo nocturno de San Petersburgo a Novosibirsk se convirtió en una travesía de pesadilla por un pasajero que, sin motivo aparente, comenzó a atacar al resto de viajeros, especialmente a las mujeres, y debió ser controlado por la fuerza por la tripulación con ayuda de oros presentes.

El sujeto, de 47 años, tenía un asiento en la parte posterior del avión, pero continuaba caminando por los pasillos, inquieto. Tras lanzar algunos insultos, comenzó su serie de ataques comenzó con una mujer: se sentó a su lado y comenzó a acosarla, tocándole el cabello e incomodándola.

Posteriormente, enfiló contra otro sujeto. “Estaba atacando a pasajeros al azar, les pegaba”, declaró Stanislav Semenov, testigo del hecho, según publicaron medios británicos.

Después, ocupó otro asiento, junto a un hombre y una niña, a la que tomó por el cuello por unos instantes.

En ese momento, los otros pasajeros comenzaron a intervenir, tratando de alejarla. Sin embargo, la locura de violencia en el vuelo de S7 (Siberian Airlines) no se detuvo allí. Los testimonios indican que luego se sentó junto a un hombre, que tenía un bebé en brazos. “Hola, pequeña mierda”, le exclamó, y trató de alcanzarla con sus brazos.

“Luego apuntó contra mí y me dijo que me rompería la cara”, relató Semenov. “Me saqué los anteojos y me golpeó. Le golpeé y otro pasajero intervino, empujándolo a un asiento vacío”. Allí, el sujeto fue atado con algunos cinturones hasta el momento del aterrizaje, cuando fue arrestado por la policía que lo esperaba en el aeropuerto.

Alexey Mamontov, otro de los pasajeros, detalló: “Atacó a mujeres y trató de ahorcarlas. Golpeó las paredes de la cabina y las ventanas. Se me acercó y me preguntó si lo conocía. Le dije que no y me golpeó”.

Trasladado a una celda del aeropuerto, el sujeto, cuya identidad no trascendió, estuvo lejos de calmarse. Se sacó la camiseta y, con el torso desnudo, golpeaba las paredes del recinto. También, hizo con sus manos un gesto de pistola, apuntando a algún objetivo.

Los agentes de la policía decidieron entrar a la celda y esposarlo.

“La estación del aeropuerto Tolmachevo recibió un mensaje de la aerolínea solicitando varios agentes por el comportamiento agresivo de un pasajero”, indicó Irina Volk, vocera del Ministerio del Interior.

Los testigos descartaron que el alcohol sea el motivo del ataque de furia, ya que la aerolínea no ofrece bebidas en la clase económica de la ruta realizada.